El rechazo es individual. Recae únicamente sobre las ofertas requeridas cuyo precio no fue justificado o cuya justificación no fue aceptada. Las ofertas que no fueron requeridas, porque su precio no generó dudas conforme a la metodología adoptada por la entidad, no se ven afectadas por la omisión de otros oferentes y permanecen en el proceso con el último Lance presentado por cada una. La norma no prevé que el incumplimiento del deber de justificar por parte de unos oferentes produzca efectos sobre las ofertas de los demás, ni autoriza rechazar ofertas que no fueron cuestionadas.