“… la Convención Americana sobre Derechos Humanos, al ser un tratado de derecho internacional sobre derechos humanos, aprobado por el Congreso de Colombia, mediante la Ley 16 de 1972 y ratificada el 28 de mayo de 1973, hace parte del bloque de constitucionalidad y, en tal sentido, constituye un parámetro de validez de las leyes. Sin embargo, no es un parámetro autónomo, ni autosuficiente dado que la CADH no tiene una jerárquica superior que suponga que esté por encima de la Constitución”.