Mediante un Laudo Arbitral, un Tribunal concedió todas las pretensiones presentadas por la parte convocante. La convocada y la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado recurrieron el Laudo e interpusieron las causales segunda, séptima y novena de anulación. Alegaron que el Panel Arbitral había decidido sin competencia, sin respeto a la congruencia y en conciencia o en equidad.