Ha de señalarse, en primer lugar, que la oferta está constituida por una diversidad de documentos y no solamente por la “carta de presentación de la propuesta”, la cual, como su propio nombre lo indica, es solo la forma como se introduce al destinatario, en este caso, a la entidad licitante, la totalidad de los elementos que conforman la oferta. En consecuencia el entendimiento de la oferta debe estar guiado por la comprensión de todos los documentos en función de ellos mismos y del conjunto que integran, y jamás debe limitarse a lo que la “carta de presentación de la propuesta” indica.