La prueba aportada por el demandante para demostrar la ruptura del equilibrio económico no es idónea. ““Condiciones de idoneidad técnica que claramente no pueden predicarse de una hoja de cálculo contenida en un soporte digital, pues no es posible conocer con claridad quién fue su autor, qué validez tiene la información en ella contenida, qué metodología y cómo se realizaron los cálculos, cómo se interpretan las fórmulas en ella utilizadas, qué objetividad y solvencia tienen las fuentes de información y los datos en ella introducidos y cómo y de qué fuente éstos se obtuvieron; lo que aunado le resta cualquier grado de eficacia suasoria”.