“… se debe respetar en extremo la forma de calcular el precio de la consultoría, puesto que, de no ser así, se impactarían de manera significativa las condiciones para quienes participaron en el proceso de selección, hasta el punto de vaciar las condiciones de su concurrencia y competencia, lo que confirma la imposibilidad de atender lo propuesto por el contratista y, en su lugar, estarse a lo establecido originalmente”.