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Responsabilidad del constructor. Cambio intempestivo de diseños. Circunstancias de origen natural. Responsabilidad del diseñador.
By: System Administrator on mircoles, marzo 17

INVIAS no probó incumplimiento de las demandadas ni vicios en la construcción imputables al contratista ni al interventor.  Los problemas geológicos debía asumirlos el dueño de la obra, quien entregó el trazado y diseños, al tiempo que impuso la improvisación sobre el diseño de algunos puntos específicos, tal como quedó acreditado”.  

Como consecuencia de lo anterior, y en atención a que los fenómenos de inestabilidad materia de debate no son imputables al contratista, no puede declararse ocurrido el siniestro amparado por la póliza de estabilidad. la Sala negó las pretensiones contra las Aseguradoras. Consejo de Estado. Responsabilidad del constructor. Cambio intempestivo de diseños. Entrega de diseños por parte de la entidad contratante. 

Temas:

Demanda de reconvención.

La posibilidad de demandar en reconvención está prevista como un mecanismo de economía procesal que permite tramitar bajo un mismo radicado dos asuntos entre las mismas partes que serían susceptibles de acumulación; sin embargo, ello no desdice de la autonomía del derecho de acción de cada extremo de la relación contractual, por lo que la demanda de reconvención, para ser admisible, debe cumplir con los requisitos de toda demanda, según lo previsto en el artículo 400 del Código de Procedimiento Civil, entre los que se cuenta, tratándose de asuntos sometidos a la jurisdicción administrativa,  la ausencia de caducidad. 

También es del caso tener en cuenta que el término para iniciar a contabilizar el plazo para la liquidación era, tal como lo pactaron las partes en la cláusula vigésima primera del contrato, el del vencimiento del contrato y no la suscripción del acta de recibo final[1], por lo que la Sala se aparta de la forma en que el tribunal contabilizó la caducidad, en tanto tuvo como extremo inicial el acta de recibo y como extremo final el de la presentación de la demanda principal”.    

Responsabilidad del constructor cuando construye con base en los diseños entregados por la entidad contratante.  Cambio intempestivo de diseños por parte de la entidad contratante.

Lo primero que confirmó la Sala, fue que la entidad contratante nunca le encargó los diseños al constructor. Así mismo quedó constatado con el contrato celebrado y los pliegos de condiciones del proceso de selección.

También quedó probado que “la variación del trazado, imputable a INVIAS, que en medio del camino decidió modificarlo, determinó que los trabajos se adelantaran sin estudios y diseños suficientes”.

“…se improvisaron diseños durante la ejecución de la obra, lo que ocurrió producto de la variación intempestiva del trazado.  Pese a esta variación, no se aportaron al proceso los nuevos diseños entregados al constructor para ser aplicados en las nuevas zonas a intervenir, al tiempo que el director de la obra declaró que nunca los conoció, afirmación que no aparece desvirtuada en el curso del proceso”.

“Así las cosas, la obligación del constructor demandado consistía en construir conforme a lo indicado por INVIAS, por lo que su responsabilidad solo puede verse comprometida en tanto se acrediten falencias constructivas o vicios de los materiales”. 

“Aunque XXXX era conocedor de las dificultades del terreno, era el diseñador quien debía establecer las soluciones de ingeniería propias para sortearlas, por lo que la obligación del constructor frente a la estabilidad de los trabajos era de medio y no de resultado”. Entonces, según lo probado, indica la Sala, se verificó que los hechos tenían que ver “con el diseño de la cimentación y no con la construcción de las obras”.

“Como se aprecia, el perito concluyó que el problema de estabilidad fue de diseño insuficiente para mitigar las difíciles características del terreno, al tiempo que planteó, algunas soluciones de diseño que encontró como factibles para estabilizar la zona.  Estas conclusiones no revelan falencias constructivas.  Al respecto se debe precisar que, si bien se refiere el experto a una recomendación del interventor respecto de la necesidad de repellar el muro de gaviones para evitar la infiltración, tal recomendación de la interventoría no tuvo lugar durante la ejecución de los trabajos sino luego de entregada la obra y evidenciada la inestabilidad, con el fin de mitigarla”.

“De lo expuesto se concluye que INVIAS no aportó evidencia técnica alguna que permita a la Sala establecer deficiencias constructivas[2].  En efecto, no se acreditó que el soporte del muro hubiera sido inadecuado o la construcción ajena a los diseños entregados.  Todo lo contrario”.

En este punto, la Sala advirtió que entonces tampoco se le podía achacar la culpa al interventor, pues dentro de sus obligaciones contractuales no se encontraba la de diseñar. “Por el contrario, tal conducta es indicativa de la actitud de INVIAS tendiente a exigir diseños improvisados al interventor, cuando era la entidad la que debió presentarlos de manera completa al constructor”.

“…tampoco hay evidencia de alguna conducta u orden de la interventoría que contrariara los diseños o que impusiera o admitiera trabajos irregulares, por lo que no puede concluirse que la construcción falló producto de incumplimiento en las labores de supervisión que le correspondían”.

Circunstancias de origen natural no pueden ser imputadas al constructor. Era el diseñador el llamado a indicar las soluciones tendientes a precaver los efectos de una falla geológica

Para la Sala es claro que estas circunstancias de origen natural no pueden ser imputadas al constructor, quien no fue responsable del trazado ni del diseño; era el diseñador el llamado a indicar las soluciones tendientes a precaver los efectos de una falla geológica.  No hay prueba de que la construcción o los materiales fueran deficientes o las órdenes de la interventoría cuestionables. 

Fue INVIAS quien determinó la geometría de la carretera y su trazado final, de modo que el constructor ni el interventor pueden ser responsabilizados por los efectos de la falla geológica para la cual los diseños proporcionaron una solución que el constructor se limitó a ejecutar y que a la postre no funcionó. 

INVIAS no probó las presuntas fallas en drenajes que alegó en el recurso, por lo que debe mantenerse la decisión de primera instancia que consideró que la inestabilidad en este punto no podía imputarse al contratista de obra ni al interventor”.

Ahora, frente a otros siniestros, la Sala concluyó que “tanto el constructor como el interventor plantearon la necesidad de construir el disipador.  Por su parte, también consta que INVIAS insistió en no construirlo cuando acometió los trabajos de reparación, por lo que estos no fueron exitosos”. 

"Con todo, con independencia de la correcta ejecución de la obra, los vicios del suelo los asume el diseñador de obra, quien para este caso es quien ha debido conocerlos y disponer las soluciones técnicas y de ingeniería para sortearlos, de modo tal que ejecutados en forma correcta los diseños, es el diseñador quien debe cargar con el eventual colapso o falta de idoneidad de los trabajos”.

Responsabilidad del interventor.

En lo tocante a la responsabilidad de los interventores de obra, la Ley 80 de 1993 precisa que esta es de naturaleza subjetiva.  En efecto, el artículo 32[3] dispone que el interventor responde por aquellos hechos que le sean imputables en los términos del artículo 53 ibídem[4], esto es, por aquellos daños determinados por el incumplimiento de sus obligaciones, tal como fue reclamado en la pretensión segunda de la demanda principal”.

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